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ESCOLTADOS

Ayer el Gobernador del distrito dio una comida en nuestro honor. Él puso el menú y la compañía (trajo a toda la oficina), nosotros pusimos las ganas y nuestras gracias más sinceras. Nos sentimos doblemente honrados, tanto por sus palabras sobre nuestro trabajo en Thmar Puok, como al saber que iba a disponer que una escolta policial nos acompañase en el camino hacia nuestro siguiente destino, Ang Tropeang Thmor. Aunque su jurisdicción no llegaba hasta allí, ya había acordado con los otros distritos que estuviesen atentos a nuestra llegada para ir relevándose según avanzáramos.

Hoy a las seis de la mañana no había nadie en la planta de agua y Taren nos dijo que pasásemos por la comisaria… allí tampoco había nadie; un poco chafados, porque nos hacía mucha gracia lo de la escolta y porque no sabíamos muy bien cómo sería el camino, nos dirigimos hacia Ang Tropeang Thmor.

ARTWATERENESS ESCORTED POLICE
No llevábamos más de siete kilómetros cuando se nos pincha una rueda. Alrededor, unas casas, una pequeña tienda y una señora que nos indica que, quizá un poco más adelante, encontremos a alguien que nos pueda ayudar. Llegamos a un cobertizo cerrado, pasa un chico, le preguntamos, el dueño del taller no está. Le decimos que tenemos cámaras, que necesitamos solo herramientas… duda, se cuela por detrás y las saca. Empieza a cambiarla y no puede porque lo que se ha roto es la cubierta. Justo cuando nos íbamos a empezar a desesperar, ¡aparece un policía de la nada! Mientras unos esperan otros se van en la moto con el policía de vuelta al pueblo para buscar el recambio. Once tiendas después regresan con las manos vacías. A punto de desesperarnos de nuevo, el mecánico espontáneo se vuelve a colar el taller de alguien y saca una cubierta del tamaño que necesitamos. Con las ruedas cambiadas retomamos el camino, ahora sí, con escolta policial.

ARTWATERENESS ESCORTED POLICE
En un punto de la carretera, cambio de firme y de guardia. Parada, saludos, despedida agradecimiento y seguimos camino. Unos kilómetros después cambiamos otra vez, esta en la moto va una pareja de policías muy jovencitos. Ellos quieren ayudarnos a acortar el camino; conocen un atajo y, sin previo aviso, nos encontramos metidos entre arrozales y arenales. De buenas intenciones está el mundo lleno. Por fin, cinco kilómetros antes de lo previsto, aparecemos en el límite de la pista que desemboca en Ang Tropeang Thmor.
Una vez solos, nos paramos a beber agua en un pueblo por el que claramente no pasan muchos extranjeros; nos rodean y nos dan una galleta a cada uno mientras nos miran cada vez más personas. Retomamos la carretera y llegamos a la reserva. El paisaje es impresionante; un montón de nenúfares, árboles, arbustos,búfalos y pájaros van apareciendo a lo largo de más de una decena de kilómetros.

ARTWATERENESS_PRESA_ANG_TROPEANG_THMOR_CAMBOYA
Este lugar es famoso porque desde aquí se implantó un sistema de irrigación muy importante en los tiempos del Khmer Rouge. Conforme las marismas dejan de serlo para convertirse en un enorme lago, un entramado de presas, canales y regueros van alimentando el sistema circulatorio que lleva el agua a los campos de la zona.

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Paramos a comer pescado a la brasa al final del embalse en un resort lugareño de hamacas y dormimos en Phnom Srok, un pueblo prescindible.

Date: March 1 Skills: ISL - LSE, ON WHEELS, the route

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