CAFÉ CON HIELO

CAFÉ CON HIELO
Salimos especialmente pronto dejando a Nolasko en la ciudad; despedida, deseos mutuos de buena suerte y… ¡a la carretera!

La primera cuesta fue la de la salida de Kampong Cham, cruzar el puente nos iba entrenando para lo que sería toda la jornada. Según íbamos avanzando las subidas y bajadas se pronunciaban más y más. Las primeras nos dejaron absolutamente KO. Berta incluso se tuvo que bajar de la bici y la llevó andando al final de algunas. Pero fuimos aprendiendo. No solo a usar la fuerza, sino también a beneficiarnos al máximo de la inercia. Cada vez aprovechábamos más al límite el poder de aceleración de las bajadas como impulso para las subidas que, después de la vigésima cuesta y un uso de las marchas cada vez más diestro, nos duraba casi hasta la siguiente cima.

En la bici hay mucho tiempo para pensar. Es más, los pensamientos se aceleran y vas de unos a otros a la misma velocidad que pedalean tus piernas. Los paralelismos entre cómo montas en bici y cómo vives te asaltan sin para; tu actitud ante la carretera, tus recursos para resistir, tu capacidad de queja, o de aguante… etc.

Ha sido un día largo hasta llegar a Memot. Ha sido muy cansado y hacía mucho calor, pero todas estas autoobservaciones compartidas en las parada y mojadas en riquísimos cafés con hielo, hacen que el esfuerzo merezca la pena.

Date: April 8 Skills: ON WHEELS, the route

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